Malala.
3, diciembre, 2023
Murcia, domingo, las diez menos cuarto y sin novedad en casa. Fuera, sus cosillas: Concha Velasco -¡Quiero ser artista!- nos dejó. Nosotros la veíamos por la noche en su papel de Santa Teresa de Jesús, una película que nos trajo Miguel. Y más cosas, que mejor no decir.
MALALA
Malala es la galardonada más joven de los premios Nobel. En 2014, con solo 17 años, recibió el Premio Nobel de la Paz, por su lucha contra la opresión de los niños y jóvenes y por el derecho de todos los niños a la educación.
Nació en Mingora (Pakistán) en 1997 de una familia musulmana. En 2009 abrió un blog para la BBC, donde contaba, utilizando un seudónimo, la vida de su pueblo bajo el control de los talibanes. Cuando los militantes recuperaron el control de la región, Malala reveló su identidad y promovió en todo el país el derecho a la educación de los niños, en especial de las chicas, dando charlas y conferencias.
El 9 de octubre de 2012, cuando tenía 15 años, recibió varios disparos en la cabeza mientras el autobús la llevaba de la escuela a su casa. Este atentado suscitó inmediatamente el rechazo mundial y Malala recibió un fuerte apoyo internacional.
Fue trasladada a Inglaterra, donde, por fortuna, se recuperó y pudo establecerse con su familia. Pese al atentado, ella siguió y sigue en su lucha. Se ha convertido en un referente mundial en temas de educación infantil, de derechos de las mujeres y atención a los refugiados.
DE MI DIARIO
11 agosto 1980. Hace tiempo, años, me di cuenta de la importancia de los viajes para los niños. Entonces se viajaba menos: había menos coches, menos medios, menos interés, quizás. Yo preví la necesidad del viaje para los muchachos, como escuela importante para conocer mejor la vida, la sociedad, las gentes.
Escribiría en alguna parte la conveniencia que estimaba dejar ya solos a los hijos de doce años ir a otras poblaciones a a gestionar algo, a comprar simplemente y a volver. Ello implicaba salir del campo de gravedad de la familia, cargar con ciertas responsabilidades y empezar a vivir por sí .
Comprar billete, llegar a otro lugar, cruzar calles con semáforos, preguntar, ir a hacer algo, volver, todo era muy necesario y útil. A la vuelta de los años, como en tantas otras cosas que he pensado y luego he visto realizarse, la gente ha comprendido, como yo, que el viaje es formativo cien por cien.
Para los jóvenes viajar es hoy tan necesario y tan corriente que nadie ya repara en que los jóvenes vayan y vengan de un lugar a otro: hay coches, trenes, aviones, que cumplen diariamente con la función de trasladar a las personas.
Los que viven en la costa van al interior; los del centro peninsular van a las playas; los de España visitan Francia; los de Londres, París. El mundo ha perdido las distancias. La gente viaja por placer unas veces, por saber otras; en grupos o solos, hombres o mujeres, ya no hay diferencias de sexo para viajar.
O sea, que la idea que tuve, o me vino a la cabeza, un día, de que viajar era bueno para los jóvenes, y conveniente, se ha desarrollado.
HA VENIDO DE MADRID
A casa de mi hermano Josemaría, ha venido de Madrid una amiga de Lina. Tiene 19 años y viene sola a pasar unos días con ella . Se conocieron en Santa Pola. Venir esta chica de Madrid sola a pasar unos días con Lina es un hecho que retrata una época. Hoy no tiene nada de particular; hace unos años, pocos, sí.
Yo espero que pronto mis hijos lo harán. Estos intercambios, estos viajes a casas de amigos; a otras naciones incluso. Viajar por España hoy va siendo ya como mudar de habitación dentro de casa.
Francisco Tomás Ortuño
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