Virguerías.
18 Noviembre 2023 : San Odón
Murcia, sábado, las nueve, sin novedad. Esperamos al persianero, que dijo que vendría a cambiar unas persianas que no suben, y si no suben no bajan. Están en la galería con el periquito. Yo le llamo Perico al pájaro cantor, le he recortado el nombre. El cómo va a saber que esa figura gramatical se llama “síncopa”.
Cuando yo tenía diez años, Perico y yo éramos amigos, Creo que te lo dije. Su madre nos ganaba las bolas. Un día en su casa nos fumamos el primer cigarro y nos mareamos. Eran “Ideales”, un paquete que dejó su padre en la mesilla.
Y ahora en su recuerdo, con noventa cumplidos, le llamo Perico a mi periquito. Canta mucho y se come unas barras con alpiste y miel que le pone Lina, volando. Creo que sus cantos son de agradecimiento por los alpistes melosos de la barra.
Y te cuento de mi Diario:
16 julio 1980 : festividad de la Virgen del Carmen
Escribo a las cuatro de la tarde, a unos metros de la playa, cerca de San Javier, en el cámping Cartagonova. Hemos venido hasta Murcia a despedir a Francisco Amós y a Pascual Jesús, que, por primera vez, van a estar desligados de nosotros en el campamento de los Narejos.
Una experiencia que será interesante para todos y necesaria para ellos. Es un primer paso en su futuro despegue familiar, en su emancipación, que iniciaron cuando nacieron, cuando cortaron su cordón umbilical.
Desde Murcia, a las diez, cuando los coches partieron con 200 big boys de 10 a 14 años, seguimos detrás en busca de un alojamiento en zona de mar y de pinos, como este que hemos encontrado.
¿Cuántos días estaremos? Ocho o diez, ya veremos. Por lo pronto, hemos montado nuestra tienda a la perfección, hemos comido, hemos visto las cien o doscientas tiendas como la nuestra, hemos visto la playa, el supermercado, los servicios…
Ahora estamos pensando ir a Cartagena a visitar a Pepa, a Amós y a sus hijos, e invitarlos a venir un día con nosotros. En fin, creo que pasaremos bien estos días. A ver si Lina hace unos kilos, si Ángel Inocencio se tranquiliza, y si Miguel deja parar a Lina.
Ángel se ha traído la jaula de los hámsters. Espera que críen para venderlos a los amigos. Ángel sueña con los negocios: a ver si luego se dedica a comprar y a vender. Espero que será negociante o profesor de Ciencias Naturales. Le chiflan los animales, las plantas, las rocas, coleccionar…
Sobre todo bichos. Yo nunca he visto afición más grande por los insectos, por los animales pequeños: Es capaz de estar horas acostado siguiendo el movimiento de una hormiga. Luego saca sus conclusiones y me cuenta lo que ha averiguado.
18 julio 19807
Siete de la mañana. En la tienda de campaña. Anteayer por la tarde fuimos a Cartagena, y hubo tal tormenta de viento y de lluvia que nos quedamos a dormir allí. Ayer volvimos y vivimos nuestro primer día de playa y de camping.
Esta noche hemos dormido en la tienda: papá y mamá en una habitación, Ángel, Miguel y Lina en la otra. Todo un récord de bien dormir. Proyectos para hoy: ir a Los Alcázares de compras. Pienso en los abuelos y en nosotros.
La vida cambia como las personas. Ontogenia y Filogenia. El cámping es una prueba de ello. Los jóvenes viven de otro modo a como nosotros vivimos. ¿Mejor? ¿peor? De otro modo. Es otra forma de comportarse, otra forma de hacer y de ser.
Yo quisiera tener ahora 10 años, como mis hijos, vivir con ellos la aventura de los nuevos tiempos, vivir con ellos sus ilusiones y sus descubrimientos. Este cámping es fenomenal. Ayer lo recorrimos: hay tiendas que son como casas con todas sus comodidades.
Virguerías, que diría mi amigo Andrés. Campos de tenis, cafetería, servicios, lavabos, oficinas de cambio de moneda… La gente lo pasa bien, a su aire: unos leen, otros pasean, otros ven televisión, otros juegan, otros van a la piscina o al mar…
Variedad de juegos se ven entre los campistas extranjeros y de todas las regiones españolas: petanca, tenis, cartas, dominó… Es la forma de vivir aquí, diferente a todo, pura democracia: todos son iguales a los demás.
Todos viven en su célula particular, que es su tienda, independientes de los vecinos y dentro de unas normas generales que hay que respetar, elementales pero necesarias para convivir en una comunidad
Francisco Tomás Ortuño
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